No te eligió hace un año cuando te conoció.
No te eligió en febrero cuando te vio por primera vez.
No te eligió en mayo cuando te dejó.
No te eligió en septiembre cuando volvió.
Él nunca te va a elegir y vos siempre te vas a cuestionar todas y cada una de las decisiones que tomes respecto a él.
Entonces, no lo pienses más.
No esperes más.
No llores más.
Le escribí para decirle feliz cumpleaños, ¿y qué sucedió? Lo que tenía que suceder. No le importó.
Deseabas una conexión más real, una respuesta más amena, pero no lo obtuviste, una vez más, porque él no te eligió. Ya lo decidió.
Y ahora estas ahí, sentada en las horas que no pasan más, preguntándote si te va hablar y te va a decir de verse, pero sabes que él no te eligió.
Podrían pasar días, semanas, quincenas, que él no te habló ¿y qué vas hacer? Nada, porque él no te eligió.
Volvió solo para saber que seguías ahí, y vos como una estúpida sos la única que fantaseas con el encuentro antes de irte a dormir.
Supongo que algún día te va hablar, porque así como se fue volvió, y supongo que vas a tener ganas de verlo, como hoy, pero deja de dedicarle tu energía a eso. Sanalo. Sacalo. Echalo. Erradicalo.
Basta, ponete un límite, ponele un límite a tus emociones.
Sécate las lágrimas y anda.
Borra esa aplicación y no entres por una semana, que si se quiere comunicar con vos lo puede hacer por otra vía.
Hacelo por vos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario