Sé muy bien que la única forma de tenerlo es entregándole algo más banal que mi alma, es, lisa y llanamente, entregándole mi cuerpo.
Y espero que todos los chistes que hace sean solamente eso, chistes, porque no podría volver a soportar llorar un año entero por un hombre al que no le interesa en lo más mínimo mi vida.
Construí esta coraza, pieza por pieza, ladrillo por ladrillo, levantando mi ego que había quedado destruido en el piso, volviendo a recuperar mi orgullo de mujer empoderada.
La imagen más triste de mi persona había quedado en el pasado, aquella mujer que le rogaba por las noches a la luna que le quite toda emoción alguna,. Aquella mujer que le pedía de rodillas al universo que le saque a ese parásito de su corazón.
Esa mujer débil que creía en poder tener una relación.
Esa mujer débil que apostó a jugar al amor.
Antes eran todas dudas. Ahora son todas certezas. Y no puedo volver a permitir que un hombre me haga pensar en un 'quizás' cuando no se va a quedar.
Este hombre me aniquila la sien. Porque él no me piensa, no me extraña, no se interesa por mí.
No le importa básicamente si en este preciso instante estoy respirando, pero basta con que me diga "dale, nos vemos y tenemos tiempo, así que podemos charlar también" para que mi estantería comience a aflojarse. Ya veo como se está saliendo un tornillo. Ya veo como se empiezan a caer las maderas que sostienen esa estructura que está a punto de colapsar.
Basta con que me haya pedido mi número para mandarme algo que tranquilamente podría haberme enviado por la nuestra red social de siempre, y ahí empiezan las estupideces. Empiezo a pensar que tal vez quiere algo más, cuando no.
¿Cómo es posible que haga un mar de una ola?
Basta con que me haya hablando y me haya dicho que me quiere ver a mí y no a otras, que haya empleado el término 'nosotros', que me empiece a tejer una red de mentiras para que yo ya me este predisponiendo a otro desenlace con un corazón roto.
Pero tengo que ser clara, porque él me dijo de una forma muy sincera que no tiene capacidad de compromiso, pero me adorna la cabeza de pajaritos cuando a la vez me menciona que quiere una relación sana.
Entonces, ¿qué quiere? ¿Debo tomar eso como un puntapié para que me realice una evaluación y obtenga los resultados de lo que yo quiero?
Entonces, ¿por qué hacemos apuestas de adolescentes de 14 años y tenemos conversaciones sin sentido?
-Él: gané la apuesta
+Yo: ¿qué queres de recompensa? ¿las birras?
-Él: puede ser
+Yo: pero en privado ...
-Él: na, podemos ir a algún lado, yo no le debo nada a nadie
Y ahí empiezo nuevamente a aferrarme de esas palabras que él dice sin sentido, esas frases que emanan de su boca sin connotación alguna, que las hilvana con total liviandad, pero que le producen un descontrol total a mi psiquis.
Y entonces no sé cómo encarar lo que siento, no sé si sepultarlo y que sea un secreto oculto por siempre y para toda la eternidad o si decirle algo sin darle a entender todo y ver cómo reacciona, porque él no me muestra ninguna acción para la que yo decida darle en bandeja todo mi futuro.
Pero bueno, el primer paso ya lo di, y es que admití que ese hombre me gusta.
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